viernes, 26 de febrero de 2010

A través de las diferentes etapas de la vida, circunstancias y situaciones, Dios nos habla.

Todos vivivmos etapas en la vida, circunstancias y situaciones en las que nos sentimos de diversas maneras. Por ejemplo, el tiempo de infancia puede ser por muchos añorado por la felicidad inmensa que nos embargó y es entonces donde debemos concentrarnos y reconocer lo bien que nos sentíamos e interpretar tal vivencia como una muestra de lo que Dios puede en nosotros y mucho más, si creemos en Él y esperamos confiados su promesa.

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