miércoles, 14 de abril de 2010

La voz de Dios en el propio ser y la condición humana.

LOS ERRORES QUE COMETEMOS Y LAS DEBILIDADES QUE MANIFESTAMOS SON MUESTRA DE NUESTRA CONDICION HUMANA; MIENTRAS MAS TENGAMOS Y MENOS COMPRENDAMOS LAS FLAQUEZAS DE LOS DEMÁS, MÁS TENEMOS QUE FORTALECER NUESTRA DIMENSIÓN ESPIRITUAL.

DIOS NOS HABLA MEDIANTE TODO LO QUE SUCEDE AUNQUE PARA ALGUNOS SERES HUMANOS SEA MAS TARDÍO EL DESPERTAR A ESA REALIDAD. Debemos abrir la mente, el corazón y los sentidos para escuchar su voz y lo que nos dicta que hagamos.

viernes, 26 de febrero de 2010

¡Está primero el ser humano, que su academia!

A través de las diferentes etapas de la vida, circunstancias y situaciones, Dios nos habla.

Todos vivivmos etapas en la vida, circunstancias y situaciones en las que nos sentimos de diversas maneras. Por ejemplo, el tiempo de infancia puede ser por muchos añorado por la felicidad inmensa que nos embargó y es entonces donde debemos concentrarnos y reconocer lo bien que nos sentíamos e interpretar tal vivencia como una muestra de lo que Dios puede en nosotros y mucho más, si creemos en Él y esperamos confiados su promesa.

viernes, 19 de febrero de 2010

ALGUNAS IMPLICACIONES DEL INTENTO DE LLEVAR A LA PRÁCTICA LA PARTICIPACIÓN

LO QUE SE NECESITA PARA ACTUAR, ADMINISTRAR Y GOBERNAR

No se necesita un desgaste innecesario procurando estar enterado de todo y adquiriendo fÓrmulas "mágicas" dadas por hombres (que en la mayoría de los casos confían más en su propia inteligencia que en Dios) para llevar a cabo tan importantes encargos. Se requiere pedir al Todopoderoso la sabiduría que está por encima de toda razón y todo entendimiento que está ahí a nuestra disposición si de corazón la buscamos y luchamos por alcanzarla. Todos los días (en vez de preocuparnos y tal vez desesperarnos por lo que tenemos que hacer), tenemos que hacer con gran fe y amor la hermosa oración para alcanzar la sabiduría:
(Sabiduría 9 1-18)

Oración para obtener la Sabiduría

9 1 "Dios de los Padres y Señor misericordioso, que hiciste todas las cosas con tu palabra,
2 y con tu Sabiduría formaste al hombre,
para que dominara a los seres que tú creaste,
3 para que gobernara el mundo con santidad y justicia
e hiciera justicia con rectitud de espíritu:
4 dame la Sabiduría, que comparte tu trono,
y no me excluyas del número de tus hijos.

5 Porque yo soy tu servidor y el hijo de tu servidora,
un hombre débil y de vida efímera,
de poca capacidad para comprender el derecho y las leyes;
6 y aunque alguien sea perfecto entre los hombres,
sin la Sabiduría que proviene de ti, será tenido por nada.

7 Tú me preferiste para que fuera rey de tu pueblo
y juez de tus hijos y de tus hijas.

8 Tú me ordenaste construir un Templo sobre tu santa montaña
y un altar en la ciudad donde habitas,
réplica del santo Tabernáculo
que habías preparado desde el principio.

9 Contigo está la Sabiduría, que conoce tus obras
y que estaba presente cuando tú hacías el mundo;
ella sabe lo que es agradable a tus ojos
y lo que es conforme a tus mandamientos.

10 Envíala desde los santos cielos,
mándala desde tu trono glorioso,
para que ella trabaje a mi lado
y yo conozca lo que es de tu agrado:
11 así ella, que lo sabe y lo comprende todo,
me guiará atinadamente en mis empresas
y me protegerá con su gloria.
12 Entonces, mis obras te agradarán,
yo gobernaré a tu pueblo con justicia
y seré digno del trono de mi padre.

13 ¿Qué hombre puede conocer los designios de Dios
o hacerse una idea de lo que quiere el Señor?

14 Los pensamientos de los mortales son indecisos
y sus reflexiones, precarias,
15 porque un cuerpo corruptible pesa sobre el alma
y esta morada de arcilla oprime a la mente
con muchas preocupaciones.

16 Nos cuesta conjeturar lo que hay sobre la tierra,
y lo que está a nuestro alcance lo descubrimos con esfuerzo;
pero ¿quién ha explorado lo que está en el cielo?

17 ¿Y quién habría conocido tu voluntad
si tú mismo no hubieras dado la Sabiduría
y enviado desde lo alto tu santo espíritu?
18 Así se enderezaron los caminos de los que están sobre la tierra,
así aprendieron los hombres lo que te agrada
y, por la Sabiduría, fueron salvados".